viernes, 30 de noviembre de 2007

Ya no quiero perder el tiempo.

Cuando regrese de mi viaje me encontré con una noticia muy triste para mi se había muerto un gran amigo su nombre era Gerardo Javier. el era el mejor amigo de mi hermano Miguel de hecho vivían en un departamento en Dallas y por cuestiones de salud el tubo que regresarse a Torreón, aquí estubo internado en el imss pero desgraciadamente murió.

Ayer después del mal entendió que tube con FAM llego a casa y mi hermana me dice que otra gran amiga mía y ex- compañera de trabajo habia muero su nombre era Paty.

Dos personas jóvenes, con muchas ganas de vivir, muy profesionales y muy buenas personas que dejaron huella en mi, y en mi familia, me han hecho pensar en el tiempo que desperdicio en pleitos y cosas sin importancia, por eso fui a ver a FAM y sin decirle nada me abrace a el y le di un beso, el se sorprendió y me dijo" y eso" me dijo no estábamos enojados, yo le dije ya nunca mas voy a estar enojada contigo, todos los problemas que tengamos los resolveremos pero otro día sin decirte que te amo no lo voy a dejar pasar, quiero y siento que no esta bien que estemos enfrascados en discusiones si la vida es muy corta y no nos alcanza para disfrutarla mas aun que solo podemos estar unos minutos juntos al día para vernos, para besarnos y abrasarnos y si tenemos suerte hacer el amor.

Nuestra relación a sido así siempre solo de unos minutos, de unas horas, pero han llenado mi vida de momentos inolvidables.

No concibo la vida si no lo veo si no lo escucho por lo menos por teléfono.

El domingo el va a peregrinar va a darle gracias a la Virgen de Guadalupe por otro año mas de sus favores y yo estaré ahí no junto el pero si cerca, compartiendo con el este momento tan especial.

2 comentarios:

-•MiTa CorLeoNe•- dijo...

Si, es increíble como desperdiciamos la vida en molestias absurdas y cuando ya queremos recuperar el tiempo éste se ha marchado sin mirar atrás.

Saludos
Arrivederci

Horus dijo...

Compartan lo que tengan... siempre valdra más la pena que sufrir por aquello que no